Deuda por droga, sería otra línea de investigación del caso Cabañas

Etiquetas: ,

 

La deuda por droga que supuestamente acumuló el goleador del club América, Salvador Cabañas, era tan significativa para los narcomenudistas “de lujo”, que no perdonaron el cobro a pesar de que el vendedor con quien el futbolista tenía tratos directos ya había muerto.

La conjetura apunta a que los socios del difunto —caído en alguna escaramuza de narcotraficantes— ya estaban hartos de que el famoso delantero paraguayo, de 29 años, se negará a pagar.

Al parecer, tales serían las razones para que José Jorge Balderas, alias “JJ” o “El Modelo”, le disparara al jugador.

La información, revelada por una fuente de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) que pidió anonimato, es una de las líneas de investigación que reservan las autoridades ante las posibles afectaciones que pudiera acarrear un lío de narcos a la imagen del equipo, a sus dueños (Televisa), al futbol mexicano y a la afición.

“Tírale, tírale, si tienes muchos huevos”, gritó Cabañas a su agresor, según versiones policiacas sobre el momento en que fue baleado el famoso delantero, considerado en 2008 el mejor jugador del Continente Americano.

Se presume que el campeón no calculó las consecuencias de sus bravuconadas porque estaba en otra cancha: en los terrenos de juego de uno de los tentáculos del cartel de los Beltrán Leyva, de las seis organizaciones criminales que controlan el trasiego de droga en México.

Según los informes recopilados por la PGJDF, JJ Balderas trabajaría para Gerardo González Benavides o Abraham Esparza Plancarte, alias “Tony la Mentira” o “La Bitch”, primo hermano de Édgar Valdés Villarreal, “La Barbie”.

De origen texano, Valdés es uno de los hombres más buscados por la Agencia Federal contra el Nacotráfico (DEA) y líder del grupo de sicarios Los Negros (al servicio de Los Beltrán Leyva), que aterroriza a por lo menos 18 estados del país, entre descuartizados, balaceras y venganzas contra sus archirrivales Los Zetas, gatilleros del cartel del Golfo.

Pero “JJ” estaría más bien dedicado a lavar dinero y a distribuir droga en diversos bares y discotecas del Estado de México y el Distrito Federal, entre ellos, el bar Bar, concurrido por estrellas de equipos de futbol de todo el país, que se dice viajaban exclusivamente para asistir a las fiestas de dicho antro.

La Policía difundió un video en el cual se documenta que Balderas recibía un trato preferencial en el bar Bar: mientras todos los clientes eran inspeccionados al entrar, “JJ” fue recibido con un abrazo fraternal por parte de uno los guardias de seguridad y entra por la libre.

Empleados del centro nocturno revelaron que tenían instrucciones por parte de los dueños para “no molestarlo”, y la PGJDF dijo que tras el disparo a “Chava” Cabañas, los encargados del bar facilitaron la huida de “JJ” y su escolta y hasta limpiaron con cloro el piso del baño donde ocurrió el ataque.

Con todo, las autoridades aún no logran documentar la embestida de “El Modelo” contra el futbolista: ni esta reciente hipótesis de la droga, ni el lío de faldas entre el cuñado del delantero y la rubia cubana, además de confundir a un hombre que ya se encontraba preso con el cómplice del agresor.

Debido a esta línea de investigación, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (CDHDF) solicitó la colaboración de su homóloga del estado de México para investigar los presuntos nexos de José Jorge Balderas Garza con el narcotráfico.

Tecamachalco, Naucalpan y Tlalnepantla son los municipios en los que el El J.J. o El Modelo, tendría su zona de influencia, según datos recabados por la dependencia local.

Aunque el subprocurador Luis Genero Vásquez ha insistido en que no cuentan con elementos para vincular a ese individuo con el narco, los datos con los que cuenta la dependencia señalan lo contrario.

Personas que aseguran que conocían a El J.J. han dado a conocer a la Procuraduría que el presunto agresor del americanista Salvador Cabañas lidera la distribución de drogas en esos municipios y que tiene vínculos con comandantes en esos lugares.

Un nexo más es analizado: el del posibles vínculo entre El Modelo con un sujeto apodado El Coqui, quien ha sido señalado por autoridades capitalinas como distribuidor de droga en centros nocturnos y antros de Polanco.

Del escolta, apodado El Paco o El Contador, se indicó que los datos recabados lo señalan como dealer (quien vende directamente drogas al “cliente”). “Al parecer él se encargaba de distribuir cocaína en el Bar Bar”.

La camioneta Durango negra, en la que llegó José Jorge Balderas Garza y su acompañante, es blindada y cuenta con aditamentos especiales, como estrobos o “patos” (sirena).

El J.J. acudía a un gimnasio en Tecamachalco, según la copia de la credencial que lo acredita como socio.

La hipótesis de que la agresión contra Salvador Cabañas fue por una discusión con El Modelo por su desempeño en la cancha, como lo declaró Javier Ibarra Coronel, encargado del baño de hombres del bar, ha sido tomada con reservas por el Ministerio Público.

“Una persona con el perfil de El J.J. no es de los que actúa de esa manera, que mata por una situación menor y menos llevando a varios hombres a sus órdenes; pero de que hubo una discusión sí creemos que la hubo”, indicó un alto funcionario de la Procuraduría.

Los análisis toxicológicos practicados al jugador no han sido revelados por la dependencia.

Mario Alberto Izazola Álvarez, jefe de la Policía de Investigación, dio a conocer ayer que han recibido 15 reportes a la línea de denuncia anónima.

“Afortunadamente hay colaboración de la ciudadanía y pues toda información la estamos investigando, se están haciendo los reportes y análisis de las ubicaciones que nos han proporcionado y estamos presentándolos ante el Ministerio Público”, afirmó.

Sobre la seguridad a los familiares de Cabañas, ante amenazas de posibles agresiones, dijo que es un tema que le compete a la Subprocuraduría de Atención a Víctimas del Delito, y que en cuanto la pidan, se les dará.

En la casa cateada en Huixquilucan, donde vivía El J.J. se encontraron documentos con siete nombres, como actas de nacimiento, IFE y CURP.

Los nombres son: Maximiliano Peralta Sáenz, José Jorge Balderas Garza, Jorge Díaz Treviño, Jorge Antonio Madrid González, Juan Carlos González Chávez y Raymundo Rangel Madrid.

Con información de: impre.com/eluniversal.com.mx

Add New Comment

Tu email no será publicado. Los campos marcados con * son obligatorios


Real Time Web Analytics Visita: MudanzasyFletesEconomicos.com