Martín Galván se mostró inconforme con su exclusión del Mundial Sub-17, se considera como “chivo expiatorio”, reconoció que la indisciplina cometida fue estar con compañía femenina durante una gira por León, Guanajuato, en septiembre pasado, pero insistió que su sanción fue muy alta.
Señala que fue un golpe muy duro para su edad, y siente que esta tocando fondo, pues se imaginaba ya en la competencia.
“Este ha sido un golpe muy difícil para mí y para mi carrera, pero sólo Dios sabe por qué hace las cosas. Fue un error que cometí pero no creo que (la sanción) haya ameritado el no ir al Mundial. Le deseo suerte al equipo y a mis compañeros, a mí me toca seguir trabajando”.
Considera excesivo su castigo, al comparar su caso con otras situaciones que se han dado con elementos incluso de Selección Mayor y que la sanción no fue tan severa como se da ahora con él.
“En el pasado han habido casos así en la (Selección) mayor y en varios lugares, pero lo toman como si nada y sólo conmigo tomaron una grave medida. Yo no estaba en contra de que me castigaran, pero no pensé que fuera con no ir al Mundial”.
Aunque la Comisión de Selecciones Nacionales y el DT de la categoría José Luis González China no le han informado que su castigo será no asistir al Mundial Sub-17, Nigeria 2009, lamenta que su indisciplina haya dado lugar a tantas especulaciones.
“No fue alcohol, no tomo, mi papá no toma. Leí en un periódico que me llaman alcohólico. De mujeres te puedo decir que sí, soy un chico, una persona normal que tiene sus necesidades y en ese momento no debió ser y espero que la gente no se lleve una mala imagen de mí”.
El atacante, nativo de Acapulco, Guerrero, había ofrecido disculpas por su comportamiento hoy en un comunicado y afirmó que ante sus compañeros del Tri Sub 17 y los integrantes del cuerpo técnico mostró su arrepentimiento por el error cometido.
“Les dije que estaba arrepentido, me disculpé con todos mis compañeros y con ellos (el cuerpo técnico), les pedí que me ayudaran y me entendieran. Yo imaginé que llegaría el perdón, que tal vez por ahí me perdería el primer partido pero ellos tendrán sus razones. Con el grupo tenía buena relación, no sé, sí hubo algo por ahí”.
Para el joven, quien ha asistido dos ocasiones en busca de apoyo psicológico para que este golpe anímico no afecte mucho a su carrera, estimó también que fue usado como ejemplo para que nadie más rompa las reglas internas de conducta en los diferentes representativos nacionales.
“Creo que me usaron para decir que en la Selección sí hay disciplina, pero hay muchas cosas que se han dejado pasar, conmigo se pusieron bien (severos), es lamentable lo que pasó pero bueno. Creo que sí, las cosas se dimensionan más de lo debido, yo acepté el error, nunca me oculté pero esta situación es muy exagerada”.
A pesar de que en tal indisciplina también estuvo involucrado el jugador Daniel Campos este no fue castigado, y si asistirá al mundial con la Selección Nacional, Galván le deseó suerte como a todo el equipo y dijo desconocer si sea justo que él sí integre la Selección, pues también tuvo participación en el incidente.
Respecto al apoyo que le dieron sus compañeros, el jugador señaló que son pocos los elementos de la Sub-17 que le han llamado, y que quizá le tenían envidia.
“Estoy mal, la verdad mal, fue un golpe muy fuerte para mí, para mi carrera, pero solamente Dios sabe por qué hace las cosas, fue un error que cometí, pero creo que fue mucho dejarme fuera del Mundial.
Galván ofreció disculpas por su conducta
El jugador del Cruz Azul se disculpó ante la afición mediante un comunicado, al tiempo de indicar que sabe que cometió un error el cual debió castigarse con su separación del conjunto nacional y que lo pagará al quedarse sin jugar su primera copa del mundo como futbolista.
Con motivo de la no convocatoria de Martín Galván a la selección Sub-17 que representará a México en Nigeria, el jugador emite la siguiente declaración:
México, D.F., a jueves 8 de octubre, 2009.- Buenos días. Después de que la Comisión de Selecciones Nacionales determinó no convocarme para integrar el representativo mexicano que acudirá al Mundial Sub-17 en Nigeria, deseo expresar a los medios y a la afición lo siguiente:
Ofrezco una disculpa sincera y sentida por lo sucedido hace unas semanas durante una concentración de la selección. Cometí una indisciplina, la cual ameritó un castigo ejemplar.
Acato la decisión tomada por las autoridades de separarme del plantel, a pesar de que era una gran ilusión para mi poder representar los colores nacionales en esta justa mundial, para la cual me preparé a conciencia.
Entiendo la decisión, ya que el bienestar y la integración del grupo deben prevalecer sobre los intereses individuales. Sólo de esta forma se logra la obtención de las metas conjuntas.
De este error, del cual estoy muy apenado, he aprendido que debo seguir preparándome a conciencia, como lo he hecho hasta ahora, para ayudar a mi club y para ganarme nuevamente la confianza del cuerpo técnico y ser llamado otra vez a la Selección Mexicana. Voy a trabajar más duro y mejorar en lo disciplinario. Esto ténganlo por seguro.
Esta lamentable experiencia no se volverá a repetir por el respeto que le debo, primero a mi equipo y, si vuelvo a ser considerado para una selección, a México y a todos los millones de aficionados que tienen puestas sus esperanzas en esta generación de jóvenes.
La responsabilidad de portar la camiseta verde es un honor que es sueño de muchos y que pocos podemos alcanzar. Llevarla exige un comportamiento intachable, tanto dentro, como fuera de la cancha. Así lo he aprendido de esta forma dolorosa y triste para mi y para mi familia.
Mi compromiso es con todos ustedes. Asumo el castigo y le deseo a mis compañeros y a México que este mundial sea todo lo exitoso que deseamos.
Atentamente,
Martín Galván
Futbolista




