Una foto donde la actriz Brooke Shields aparece desnuda y en una pose provocadora causa revuelo en todo el mundo debido a que la imagen fue tomada cuando Shields tenía tan solo 10 años.
En la imagen se muestra a la actriz de pie en una bañadera, muy maquillada, con aceite en el cuerpo y mirando directamente al objetivo.
La foto será parte de una exhibición en Gran Bretaña del trabajo de Richard Prince en la Tate Modern de Londres en la exposición ‘Pop Life: Art in a Material World’. Estará apartada del resto en un salón cerrado y con una advertencia para quien la quiera ver.
Será la primera ocasión que la pieza titulada Spiritual America es expuesta en una galería británica.
Los responsables del museo admiten que la muestra desafia al visitante. Un responsable de la Tate ha afirmado que han sido asesorados legalmente y han tomado esta decisión tras una evaluación exhaustiva de la situación.
La polémica se genera debido a que para muchos la imagen está al borde de la pornografía infantil.
Richard Prince, el autor de la fotografía mostrada (que en realidad es una copia de su original tomada por Garry Gross en 1975 a quien la madre de la actriz le pago por hacerla una estrella infantil) sostiene que Brooke Shields representa en ella “una entidad abstracta, un cuerpo con dos sexos diferentes, o quizá más, y una cabeza que parece tener una edad diferente”.
La protagonista de la foto no se ha pronunciado sobre la polémica, aunque sí intentó infructuosamente adquirir los negativos en 1981. No lo consiguió y fue a juicio, donde el juez dictaminó que Brooke había sido “la desafortunada víctima de dos adultos avariciosos”.
Por ahora, y pese a las quejas, parece que la imagen seguirá formando parte de la muestra; aunque desde la Tate Modern se asegura que estarán receptivos ante cualquier queja que el público les haga llegar.
Cabe recordar que la actriz inició su carrera desde la infancia y sus actuaciones no estuvieron exentas de polémica, pues a los 13 años apareció en Pretty Baby, una cinta en la que interpretaba a una prostituta.
Después posó en una revista y un promocional demasiado “audaces” y en 1980 fue criticada por aparecer desnuda en la película La laguna azul.
Organizaciones en favor de los derechos de los niños han reaccionado y algunas señalan que la imagen de Shields está en el límite de lo que podría considerarse pornografía infantil, ya que fue tomada cuando ella tenía 10 años y podría no haber estado consiente de su uso.
“Si estás usando una fotografía de una niña desnuda para atraer gente a la exhibición, entonces estás explotando a esa niña… y poner la imagen en un cuarto con una advertencia afuera es realmente un imán para pedófilos”, aseguró Michelle Elliot, fundadora de Kidscape.




