En días pasados la foto en donde se aprecia al presidente de los Estados Unidos de Norteamérica “hechándole un ojo” a una bella joven que pasaba a su lado mientras se acomodaban para la foto oficial del evento del G8-G5, le dio la vuelta al mundo.
Hoy de igual forma, todo el mundo sabe que aquella joven que atrapo la mirada de Barack Obama, se llama Mayara Rodrigues Tavares.
Cuando el mundo veía a Obama admirando el trasero de la muchacha, al tiempo que recibía la sonrisa cómplice del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, e inmortalizado por la lente de Jason Reed, fotógrafo de Reuters, la pregunta obligada era: ¿Quién es esa joven?
Mayara Rodrigues Tavares es brasileña, tiene 17 años y llegó el viernes 3 de julio a Italia.
Mayara reside en Santa Cruz, uno de los barrios más pobres de Brasil, y acudió a Italia para representar a los jóvenes de su país ante la Unicef —el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia—, en la cumbre alterna que realiza durante el cónclave de las potencias, llamado Junior 8 (J8).




