A partir de la muerte de Marcial Maciel -acusado insistentemente de pederasta- el pasado 30 de enero del 2008, ha sido como una especie de “caja de Pandora”. Muchas incógnitas que rodean la existencia del controvertido religioso, creador de la organización llamada Los Legionarios de Cristo” -hay quien la llama los “millonarios de Cristo”-, empiezan a despejarse y a arrojar claridad sobre el inquietante tema que llana de vergüenza a quienes se han visto involucrados en él.
Ahora se sabe, por revelaciones hechas en el libro Las prodigiosas aventuras de los Legionarios de Cristo, del especialista Alfonso Torres Robles -en 1945 se conoció públicamente la primera acusación de pederastia contra Maciel-, que el monje denunciado como pervertidor de niños encomendados a su cuidado, fue apoyado abundantemente en España, para la difusión de su imperio “legionario”, por el mismo generalísimo Francisco Franco y por la alta aristocracia en ese país.
En México, después de superar la primera acusación de violación del menor Luis de la Isla, oriundo de Querétaro, se ganó la amistad del presidente Miguel Alemán, al grado de que uno de sus hijos, Jorge, fue alumno de Maciel, fundador de la Legión el 3 de enero de 1941, en el número 30 de la calle de Turín, en la Ciudad de México. Maciel salió impune ante la falta de carácter del obispo de Cuernavaca, Francisco González Arias, quien lo ordenó sacerdote en forma irregular, según los conocedores del tema..
Se sabe que por la intervención del Opus Dei, de José María Escribá de Balaguer y Albás -organización religiosa dedicada también a atender a las clases ricas y macro-ricas-, Claudio Güel, marqués de Santander y dueño de la “Compañía Trasatlántica Española”, donó los boletos.
La España franquista resultó ser el factor definitivo para el crecimiento de los “legionarios” puesto que, de acuerdo a lo que ahora trasciende y se confirma en la obra del escritor Alfonso Torres Robles, fue la suficiente ayuda económica del generalísimo Francisco Franco, su gobierno, la Falange y la aristocracia española. Tuvo acceso Maciel a los favores de las principales familias. Esto, desde luego, con el visto bueno del Opus Dei, porque en otra forma no lo hubiera logrado.
Se hizo público y notorio que el ministro de Justicia, Antonio María de Oriol y Urquijo, fue el conducto para el establecimiento de las mejores relaciones entre Marcial Maciel y las familias más acaudaladas, pese a que, según el legionario Alejandro Espinosa, el rector de la Universidad de Comillas, padre Francisco Baeza, y el director espiritual, padre Lucio Rodríguez, advirtieron las desviaciones de Maciel a través de distintos medios, “como la confesión y la dirección espiritual”.
Fue de tal impacto la influencia de Marcial Maciel entre la aristocracia franquista, que cinco de los hijos del patriarca Ignacio María de Oriol y Urquijo abrazaron la vida religiosa: Juan Pedro, Santiago, Alfonso e Ignacio, en tanto que Malen fue consagrada a Regnum Christi, brazo secular de los “legionarios de Cristo”, al cual pertenecen Marta Sahagún y sus hijos, los tristemente célebres hermanitos Bribiesca, acusados de enriquecimiento súbito y cuantioso, durante el sexenio de Vicente Fox.
Se dice que Malen Oriol vive actualmente en México donde, con base en los últimos datos, y salvo cuestiones de última hora, “es la encargada del Colegio del Bosque”. Hay que añadir que una hija más de la acaudalada familia, es Carmelita Descalza.
Otros apellidos de gran poder económico que contribuyeron a la extensión del imperio de Marcial Maciel son los Ybarra, Díaz Bustamante y Primo de Rivera.
El mismo rey Juan Carlos de Borbón figura a la cabeza de los grandes favorecedores del expansionismo de los “legionarios”, cuya influencia llega a más de 20 países, principalmente en México España, Chile, Irlanda, Italia, los Estados Unidos, etcétera.
Las cifras sobre el crecimiento que ha alcanzado la organización creada por Marcial comprenden un equipo de 500 sacerdotes, pertenecientes a 40 nacionalidades que laboran en aproximadamente 20 países . Se da una cifra de dos 500 seminaristas y más de 50 mil miembros de Regnum Crhisti. Disponen de 145 colegios privados. Se afirma que hacen funcionar también escuelas para niños pobres a través de “Mano Amiga”, así como 21 institutos superiores, 630 centros de apostolado en 92 poblaciones, según los datos del escritor Alfonso Torres Robles.
El rey Juan Carlos y las infantas Cristina y Elena, presiden iniciativas de Regnum Christi y gustan de ostentarse como colaboradoras de los “legionarios”.
Asesores de José María Aznar figuran también en las obras de los “legionarios”, con base en la serie de informaciones que han trascendido con motivo de la muerte de Marcial Maciel, quien fue condenado por el Papa Benedicto XVI, después de la serie de acusaciones de pederasta que se le hicieron con alarmante frecuencia, a “vivir en retiro”, desposeído de la facultad de oficiar misa e impartir sacramentos; o sea, de hecho fue objeto de una suspensión a divinis, que muchos especialistas han llegado a interpretar como algo equiparable, prácticamente, a la excomunión.
Asevera: “Era increíble como mi madre le abría la chequera al padre Maciel. Le tenía una fe ciega, quizá porque era muy guapo, o con mucho carisma, pero siempre le dio lo que quiso. Y a fin de cuentas terminó abandonándola, hasta que ella murió, a los 95 años. Murió pensando en él, pidiendo que la saludara pero él no se dignó. La abandonó después de haberle donado como 50 millones de dólares, si no es que más, a lo largo de medio siglo”.
En la entrevista a Proceso dijo Flora Garza Barragán que su madre enviudó a los 41 años y Maciel le impidió que se casara…. “Maciel empleó un método de seducción similar al que usaba para obtener recursos, sobre todo de viudas: Maciel es un hombre maligno, muy astuto y que ha manejado la cuestión sicológica perfectamente bien”.
Es por demás significativo que tanto el Opus Dei, como Los Legionarios de Cristo“, que son organizaciones religiosas creadas para ejercer su radio de influencia entre los sectores acaudalados acostumbren acercarse a las mujeres viudas, dejadas, divorciadas y abandonadas por el marido, siempre y cuando sean ricas, para convencerlas de que con sus fortunas, “pueden ganar el cielo si realizan obras de caridad, ya sea en el caso de ¡legionarios”, como de opusdeístas..
Otra característica de ambas agrupaciones se refiere a la búsqueda de aspirantes a la vida religiosa, consistente en seleccionar determinados rasgos físicos como el hecho de que sean bien parecidos, de tez blanca, facciones agradables, de ojos verdes o azules, porque así se pueden conseguir mejores donadores de medios económicos.
Heridas que no se han cerrado
En México, el nombre de la organización fundada por Marcial Maciel sonó fuerte cuando, a mediados de 1983, trascendió que en el “Instituto Cumbres” de las Lomas de Chapulepec, el subprefecto, Eduardo Enrique Villafuerte Casas Alatriste fue acusado de violación de aproximadamente 40 menores pertenecientes a ese plantel.
Según las informaciones publicadas entonces, Casas Alatriste admitió “ante el Ministerio Público” ser autor de más de 30 casos de violación de niños entre .los 8 y los 14 años de edad. También se supo entonces que el director del “Instituto Cumbres” protegió al responsable para que escapara de la justicia.
No obstante estas acusaciones, los “legionarios” en 1984, además del “Instituto Cumbres” y la Universidad Anáhuac, poseían en el país, otros planteles educativos destinados a la clase acomodada, como en Saltillo, Coahuila; el Colegio San Patricio; en Monterrey; el “Instituto Cumbres”; de Fresnillo, Zacatecas; el Colegio Irlandés y en Lomas Hipódromo, en la ciudad de México, etcétera.
Espinosa relata que el padre interrogó a su hijo sobre los motivos de su lamentable estado de ánimo y al confesarle del abuso que con él cometió Marcial Maciel tomó taxi de Querétaro a Cuernavaca para denunciar al presunto pederasta ante el obispo que lo ordenó sacerdote, Francisco González Arias, quien le impuso una pena que no se cumplió.
Esto fue preludio de la terrible realidad que vendría después o sea la impunidad para los pederastas y la indefensión de los menores ante los corruptores dentro de una sociedad que no reacciona ante este grave mal.
Al continuar con la relación de acusaciones de pederastia a Marcial Maciel, se presentan en 1948 las denuncias de los jesuitas Francisco Javier Baeza y Lucio Rodríguez. Espinosa destaca que el fundador de los “legionarios” sobornó a jefe de Correos de Comillas, para que interceptara la correspondencia de ambos clérigos con El Vaticano e impedir así que, por la vía postal llegaran las acusaciones a Roma. Menciona Alejandro Espinosa que en 1954 nuevas acusaciones de pederastia obligan al Vaticano a vigilar de cerca la conducta de Maciel. El jueves 11 de octubre de 1956, el prosecretario del Santo Oficio, cardenal Alfredo Ottaviani, ordena una investigación, pero se dice que para entonces el acusado de pederasta ya tenía entre sus cómplices a los cardenales Giuseppi Pizzardo, Prefecto de la Congregación de Seminarios y Universidades, y a Incola Canali, gobernador del Vaticano, quienes “estancaron el caso”.
“En 1976, Juan José Vaca -legionario-, abatido por su relación pecaminosa con Maciel, deja la ‘legión’ y se une a la diócesis de Rockville Center, en Long Island, Nueva York. Confiesa a un sacerdote en 1983, la experiencia pecaminosa que torturaba a su alma” .Sigue la relación con base en la misma fuente: El padre Félix Alarcón, nacido en Madrid, ingresó en 1949, a los 19 años de edad, a la “legión” y la . abandonó en 1966 por la casa señalada. En 1983, Juan José Vaca abandona el sacerdocio, “al no encontrar la paz interior después de que lo atacó Maciel. José Barba restablece el contacto perdido con Juan Manuel Fernández Amenábar quien fue recluido en el Sanatorio Español, en 1990. Para entonces su fe estaba deteriorada por la experiencia amarga con Maciel y abandona la orden de Maciel en 1992, igual que Alejandro Espinosa.
La violación en los años iniciales de los ochenta, causó revuelo en el ánimo de la opinión pública de México. Sin embargo, ningún castigo se produjo a nivel civil y tampoco en lo eclesiástico.
La niñez, indefensa ante pederasta
Resulta preocupante comprobar que la niñez en general está indefensa ante los ataques de los pederastas. Tal parece que hay un poder oculto que los hace inmunes ante las acusaciones de sus víctimas, ya sea en el terreno civil y penal como en el religioso.
El reciente caso de Sukkar Kuri, acusado de pederasta por la periodista y escritora Lydia Cacho Barreiro, lo viene a demostrar palpablemente.
Al cardenal Rivera Carrera, arzobispo primado de México, no se le ha podido llevar a los tribunales civiles y religiosos, porque en una u otra formas los cargos de encubrimiento del sacerdote Nicolás Aguilar, acusado de violar más de 90 niños, no han merecido que un juzgado se ocupe del asunto. Se dice que egresados del Opus y los “legionarios” que controlan el Poder Judicial son los que dan impunidad a pederastas.
Tratándose de Lydia Cacho, las presiones que se han ejercido contra ellas son impresionantemente terribles, sobre todo al ser capturada en Quintana Roo, por judiciales poblanos, quienes violando todas las garantías y cuestiones jurisdiccionales policíacas, se le apresó, para conducirla a la capital del Estado de Puebla y en prisión, se le torturó sicológicamente, al amenazarla de ser violada tras de las rejas. Todo porque escribió el libro Los Demonios del Edén, en el que denuncia una red internacional de pederastas.
En el ámbito de lo religioso, la complicidad del cardenal con Nicolás Aguilar y las muestras de apoyo a Macial Maciel son hechos que irritan a los creyentes y desprestigian la labor pastoral del prelado que tiene a su cargo una de las diócesis grandes del mundo.
Afirma Alejandro Espinosa que la lucha que han emprendido con la denuncia de pederastia en que aseguran incurrió el monje de Cotija, no termina por el hecho de que el presunto atacantes de niños para disfrutar de ellos sexualmente en contra de toda regla moral y legal, haya dejado de existir.
Espinosa tiene dicho que los afectados están dispuestos a llegar hasta los tribunales de El Vaticano y de la Organización de las naciones Unidas (ONU), para que se haga justicia. La acusación va contra la orden de Los legionarios de Cristo, por encubrimiento. En este sentido, las cosas van para largo. Independientemente del resultado que obtengan tanto Alejandro Espinosa, como sus compañeros de desgracia, en medio de esta pelea está la necesidad de que se de vida al insoslayable derecho de la niñez a ser defendida de los ataques de los pederastas, mismos que por incurrir en esta clase de ilícito, destrozan la vida de ser humanos que llevados por su espiritualidad, buscan la salvación eterna y encuentran el camino del infierno porque se les destrozan todas sus ilusiones.
No se trata aquí de emitir aquí una absolución y tampoco una condena,. El papel del periodista es el de servir a la sociedad a través de la información. Nos limitamos a transcribir las palabras de Cristo contenidas en el capítulo XVIII versículo 6, del Evangelio de San Mateo: “Más quienes escandalizaren a estos niños que creen en mi, mejor seria que se colgasen del cuello una de esas piedras de molino que mueve un asno y así fuese sumergido en lo profundo del mar“.
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