Etiquetas: Alejandro Iglesias Rebollo, Lobohombo
El pasado lunes fue detenido, Alejandro Iglesias Rebollo, quien era dueño de la discoteca Lobohombo; su hija de 14 años de edad interpuso una denuncia por golpes y amenazas en su contra, la denuncia fue hecha ante la Fiscalía Desconcentrada de Coyoacán, donde el médico certificó que la menor presentaba signos de maltrato, por lo que fue enviada al albergue temporal de la dependencia.
Debido a lo anterior, Iglesias Rebollo acudió a la PGJDF para conocer la situación de su hija, pero en ese momento fue detenido, el delito que se le atribuye no es grave, por lo que debería quedar en libertad en un lapso de no mas de 48 horas.
Iglesias Rebollo fue dueño de la desafortunadamente célebre discoteca Lobohombo que el 19 de octubre del 2000, se incendió y dejó alrededor de 22 muertos y decenas de heridos, se le adjudicaba el hecho a que el lugar no contaba con las medidas de seguridad establecidas, por lo cual se le fincaron responsabilidades penales.
Aunque de principio se le acusó de homicidio y lesiones dolosas, pero en septiembre del 2001 un juez le concedió el amparo contra la orden de aprehensión y en 2004 se reclasificó su delito por homicidio culposo. Hasta el día de ayer no se le habían fincado cargos como responsable de este hecho, ya que cuenta con un amparo definitivo. En el 2006 Iglesias Rebollo pidió la prescripción de la acción penal.
También ganó un amparo que le permitía recibir el pago de la indemnización por la expropiación del predio donde se encontraba la discoteca, ya que el Gobierno del Distrito Federal la expropió para construir la estación de bomberos llamada “Ave Fenix”.
Ahora la Procuraduría General de Justicia capitalina solicitó su por la posible relación con el homicidio de su primo Margarito Garduño González ocurrido el 18 de julio de 2007, en las calles de Río Consulado y Norte 64 A, colonia 7 de Noviembre, delegación Gustavo A. Madero.
El occiso, además de ser familiar del sospechoso, se desempeñaba como apoderado legal de la discoteca “Lobohombo”; en su momento Garduño González señaló a las autoridades que el establecimiento, propiedad de Iglesias Rebollo, carecía de las medidas de seguridad y ruta de escape necesarias.
El Tribunal de Justicia del Distrito Federal recibió ya la solicitud formal de arraigo hecha por la representación social y la turnará a un juez en materia penal para su resolución.



